Automotivación y satisfacción en el trabajo

¿Sabías que la automotivación es uno de los factores determinante del éxito personal?

 

La automotivación la podemos definir como la habilidad para ilusionarnos y entusiasmarnos con el fin de satisfacer un deseo, objetivo o expectativa sin depender de otra persona o evento externo. La motivación es un factor importante que suele marcar la diferencia entre el bienestar o malestar en nuestro trabajo y en nuestra vida personal.

Cuando entrenamos actitudes que predisponen a la consecución de los objetivos, realmente estamos en un proceso de aprendizaje de autoinfluencia en nosotros mismos y de esta manera generarnos un entorno más propicio para desarrollarnos, independientemente de las circunstancias externas que estemos viviendo.

Para conseguir un grado de satisfacción adecuado en nuestro trabajo es importante que aprendamos a generar nosotros mismos la motivación necesaria para ser felices.

La orientación al logro facilita la consecución de los resultados propuestos, y genera una situación de mejora de autoeficacia y la seguridad que influye directamente en una mejor ejecución de la actividad.

Esta circunstancia y actitud favorece:

  • Desarrollar patrones de conducta más productivos.
  • Gestionar con eficiencia el estado emocional.
  • Rehacerse rápidamente después de una decepción o frustración.
  • Actuar de acuerdo a lo que se han propuesto hacer.
  • Encontrar sentido al trabajo o actividad que desarrolla.
  • Focalizar el esfuerzo en objetivos alcanzables.
  • Marcarse retos y generar ilusión para conseguirlos.
  • Racionalizar y focalizar el esfuerzo.

Es fundamental entender que el fuerzo y el interés no tiene porqué conllevar un resultado positivo inmediato. Lo que es obvio, que la capacidad de esfuerzo continuado, una clara delimitación de prioridades, de actividades que la soportan y la confianza en que los resultados llegan, hace que la realidad cambie. Los resultado siempre llegan y apoyarnos en ellos refuerzan la consecución de otros objetivos y retos.

 

En la mayoría de los casos, los principales enemigos de nuestro éxito somos nosotros mismos, por una falta de confianza y de no creer que posible.

 

Este es el primer paso, definir el objetivo, dimensionarlo, priorizar actividades y cumplir con el plan propuesto, con independencia de que existan problemas en el camino, que no sea tan fácil ni tan rápido como pensábamos. El éxito está en creer que vamos a conseguirlo, que vamos ser más felices consiguiendo estos retos que dan sentido a todo lo que hacemos con independencia de lo que digan los demás, y sobre todo la intensidad y constancia con que nos entreguemos por conseguir nuestras metas, nuestros objetivos, nuestros sueños.

 

La automotivación es ese motor que nos hace diferentes, más felices y que hace que los resultados dependan de nosotros y no del entorno.

 

La automotivación tiene que ver con las personas exitosas, con las personas más felices y quien asume que el futuro depende en gran medida de la capacidad de tomar decisiones con iniciativa e intensidad.

 

Los principales líderes comparten estas condiciones, a saber:

 

  • Tienen un objetivo claramente definido.
  • Tienen confianza en ellos mismos.
  • Muestran iniciativa.
  • Son creativos, proactivos y entusiastas.
  • Practican el autocontrol.
  • Siempre dan más de lo que se les pide.
  • Son extremadamente agradables y empáticos.
  • Son analíticos a la hora de acometer la realidad.
  • Se focalizan en los objetivos, son persistentes y resistentes.
  • Trabajan duro, con intensidad por conseguir sus objetivos, con la máxima automotivación.

La automotivación es una auténtica barrera hacia el uso destructivo de la energía positiva. El éxito lleva al éxito.

“Nos convertimos en lo que pensamos”

Earl Nightingale

 

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